Mezclamos los ingredientes secos incorporando bien las diferentes texturas hasta obtener una mezcla homogénea.
Integramos los ingredientes secos con los líquidos y añadimos la masa madre.
Incorporamos muy bien todos los ingredientes hasta tener una masa homogénea
Amasamos por 10 minutos para dar elasticidad a la masa.
Añadimos las nueces a la mezcla y preparamos un molde o envase en el que hacer la fermentación.
Podemos dejar la mezcla en banneton o si no podemos usar un bol cubierto por un paño limpio. Si la preparación va a ser una fermentación larga en la nevera, colocamos una bolsa sobre el recipiente para evitar que se seque.
Dejamos reposar la masa de 4 a 12 horas dependiendo del grado de fermentación que quieras en tu pan. A más tiempo tendremos un sabor más ácido e intenso.
Luego de la fermentación ponemos a precalentar el horno a 250° por 20 minutos con un molde de agua adentro, así el pan tendrá vapor al hacer su cocción y su costra será mucho más crujiente.
Retiramos la bandeja del horno ya caliente y colocamos la masa sobre ella.
Metemos la masa al horno durante 10 minutos a 250°, luego bajar a 220° por 20 minutos y finalmente 15 minutos a 200°
Retiramos del horno y dejamos enfriar para tener una mejor estructura del pan y que lo podamos cortar sin ningún problema.